domingo, 7 de noviembre de 2010

Una mezcla que debemos aclarar.

Y dicen que no duelen las huellas en la arena.
Tu huella el mar se la llevó, pero la luna sigue ahí. Esa luna es mi condena.-

Y esa es mi condena porque no sé, realmente no sé, lo que quiero. O sea, un día estoy súper segura que lo quiero, que me la jugaré, pero luego aparece aquel otro y quedo descolocada. Por otra parte extraño, deseo, anhelo.
Aún así no sé qué hacer!, no sé qué pensar, ni qué decir.
Quizás lo más óptimo sea seguir esperando, pero más que ello, debo seguir aclarando...

La vida se me esconde destrás de una promesa sin cumplir. De donde nace alguna inspiración, de donde nace otra canción.



Una flor prometida de un amor que nunca fue.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario