Es inevitable sentirme mal, culpable, pero también un poco feliz. Tengo tantos sentimientos encontrados que ya no sé lo que quiero .
Fue demasiado complicado darme cuenta que me gustó por tanto tiempo una persona, soñaba lindos momentos juntos, tantas cosas y que de a poco (cuando él daba señales claras de algo hermoso) yo sintiera que todo comenzaba a desgastarse. Luego sentí que todo volvía a ser hermoso, maravilloso como siempre lo soñé. Conversaciones que me dejaban en las nubes, hasta que llegó "ese día". Ese gran y espectacular día en el que conocí a un niño que, para ser honesta, lo encontré bastante guapo. Luego hablamos y para rematar pasaron detalles que a la tonta de la Catalina la dejaron marcando ocupado. Tan tonta e ilusa.
Nunca pensé que por un niño que vi unas horas quedara tan "en blanco", tan indecisa, tan, tan, tan mal. Fue entonces cuando me cuestioné todo lo que sentía por la otra persona. Por el que pienso y siento desde hace tanto tiempo, por el que suspendí muchos hechos, por el que analizaba dos veces todas las cosas, por el que me sentí muchas veces comprometida para decidir, por el que ... por ese mismo. Y llegué a muchas teorías, dentro de ellas, que todo lo que sentía no era verdad. Luego me di cuenta que esa teoría era absolutamente erronea. Segunda opción, me pilló "volando bajo", falta de cariño, etc. Decidí que más que una teoría era una excusa, entonces también la eliminé. Finalmente me di cuenta que todo pasa por mis inseguridades.
Para ser honesta, siempre supe qe él sí estaba interesado, me lo dijo. Siempre supe que las cosas dependían de mi. Siempre supe que ha tenido demasiada paciencia conmigo, ya que nunca le he dicho nada claro. Siempre supe tantas cosas, pero nunca me las jugé porque siempre quise que fuera él. Error mio ! .
Ese maldito error es el que me tiene así ahora. Es el que lo tiene enojado ahora. Es el que me tiene suspirando por otra persona. Es el culpable de todo, pero el error es mio. La culpable de esto soy yo.
Mi destino serán las confuciones si no decido y reparo, y claro que debo reparar, no puedo ser tan egoísta. No puedo tener toda una vida al resto a mis tiempos para luego decirles Adios (¿?).
No hay peor destino que no saber qué hacer con el suyo y no conocer cómo lograr sacar buenos resultados de los sentimientos.
Sentimientos, tan subjetivos. Tanto lo son, que ninguna respuesta o resultado está asegurado para darte en el favor.
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